LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA CINEASTA EXTRAORDINARIO

LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA CINEASTA EXTRAORDINARIO
LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA Y FERNANDO "HUANCHACO" GUTIÉRREZ

jueves, 6 de noviembre de 2014

DON LÉONIDAS ZEGARRA UCEDA EN "BUTACA SANMARQUINA" No 19, DICIEMBRE 2003, AÑO 5, PÁGINAS 42, 43, 69. ESCRIBE GABRIEL QUISPE MEDINA: "BUSCANDO RAÍCES".

¡MUCHAS GRACIAS REVISTA "BUTACA SANMARQUINA" No 19!
¡MUCHAS GRACIAS GABRIEL QUISPE MEDINA!
¡MIS LARGOMETRAJES SON ETERNOS!

Revista "Butaca Sanmarquina" No 19 de diciembre 2003, año 5, portada. La obra del más grande cineasta de la existencia humana pasada presente y futura es mencionada en este ejemplar: ¡Viva DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA Héroe Cultural!

Revista "Butaca Sanmarquina" No 19 de diciembre 2003, año 5, página 3.
El más grande cineasta del planeta Tierra: YO (DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA), tenía que suscitar la admiración inacabable de una revista sobre cine en la que participan tantas luminarias de la apreciación cinematográfica. A todos ellos digo: ¡Gracias! ¡Muchas gracias!

Página 3:

"BUTACA sanmarquina       Diciembre, 2003. Número 19, año 5
Director: René Weber - Director Fundador: Fernando Samillán
Consejo Editorial: Balmes Lozano, Ichi Terukina, Christian Wiener
Editor: Rony Chávez - Asistente de Edición: Gabriel Quispe Medina
Colaboradores: José María Arellanos, Ricardo Bedoya, Julio Escalante, Miguel Ángel Huamán, Isaac León, Andrés Mego, Tilsa O. V.,Vicente Otta, Abraham Tinoco, Claudia Ugarte, Francisco Urdaneta, Raúl Zevallos
Diseño y diagramación: Eddgar Chilo
Asesoría gráfica: Sophia Durand - Fotografía: Julia Gamarra
Logística: Miguel Rosas
Agradecimientos: Emilio Bustamante, Micaela Cajahuaringa, Mario Castro, Mónica Delgado, Melvin Ledgard, Sofía Macher, Rafael Millán, Emilio Moscoso, www.tvyvideo.com.
Impresión: Centro de Producción Editorial e Imprenta de la UNMSM - Distribuidora: Zeta 
Cine Arte del Centro Cultural de San Marcos: Jirón Lampa 833 - Centro Histórico de Lima
Teléfono 4271156 - Telefax 4280052 - Correo electrónico: cinearte.ccsm@unmsm.edu.pe
Página web: www.unmsm,edu.pe/cinearte

BUTACA sanmarquina no se identifica necesariamente con las opiniones vertidas en los artículos firmados.

UNMSM  Rector: Dr. Manuel Burga - Vicerrectora Administrativa: Dra. Beatriz Herrera - Vicerrector Académico: Dr. Raúl Izaguirre
CCSM     Director General: Gustavo Buntinx - Director Ejecutivo: César Espino"

Revista "Butaca Sanmarquina" No 19 de diciembre 2003, año 5, portada posterior. La del gran cineasta DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA es mencionada en este ejemplar que se convierte e histórico.


Revista "Butaca Sanmarquina" No 19 de diciembre 2003, año 5, página 42.

Revista "Butaca Sanmarquina" No 19 de diciembre 2003, año 5, página 43.

Revista "Butaca Sanmarquina" No 19 de diciembre 2003, año 5, página 69.


Revista "Butaca Sanmarquina" No 19 de diciembre 2003, año 5. 
Página 42, 43, 69:


"Los géneros en el cine peruano
buscando raíces

Escribe Gabriel Quispe Medina

Parece iluso a primera vista hablar de desarrollo de género, opción propia de industrias solventes y prolíficas, en una cinematografía historicamente tan árida como la peruana. Sin embargo, y sin pretender una revisión exhaustiva, no ha dejado de haber tendencias a la sombra de modelos de éxito internacional que trataron de adaptarse intermitentemente a ciertos tópicos de la idiosincracia local. Traslado polémico, pues la pretensión habitual ha sido recrear esquemas narrativos y enfoques de la realidad que no encajan en la nuestra o no tienen las posibilidades de logística que los hacen efectivos. O ambos inconvenientes a la vez.

Comedia
El género que atraviesa la discontinua historia del cine peruano, alcanzando incluso a liderar cuantitativamente algunas etapas de aparente despegue, es la comedia, desde los albores de la tímida pretensión de forjar una industria hasta nuestros días. Los dos primeros filmes peruanos de ficción, en medio de la predominancia de breves registros documentales de actualidad social, fueron Negocio al agua y Del manicomio al matrimonio, estrenados en abril y julio de 1913, respectivamente. Se trataba de la típica vertiente de enredos y contrastes marcados, la cual estaba en su apogeo en la década del '10 en Francia y el emergente Hollywood. Según fuentes de la época, mostraban a la clase dominante en apuros por el acoso de extraños personajes que. ávidos de enlace nupcial y peligrosos por su excentricidad o extracción social, desafiaban los círculos establecidos con frescura y picardía. Ambas cintas recogían la sensibilidad señorial de la élite criolla de inicios de siglo, que atribuía un valor esencial a la presencia notoria de elementos citadinos, como grandes residencias y una serie de referentes con nombre y apellido de la Lima de entonces.

Por el contrario, en los años treinta, principalmente en la llamada época de oro 1937-40, la comedia gira hacia el barrio modesto y la palomillada callejera, parientes próximos de la leyenda urbana que constituye la vieja música criolla. La empresa Amauta Films quiso imitar el populismo del cine mexicano de entonces, y protagonizó el periodo de mayor auge del cine de género, el interés del público y la producción en general, nada menos que doce realizaciones en cuatro años (entre otras Gallos de mi galpón, El guapo de mi pueblo, Palomillas del Rímac). En las dos décadas siguientes, en medio de la paralásis (1), pueden destacarse dos comedias producidas por Nacional Films y dirigidas por el compositor musical César Miró, Cómo atropellas Cachafaz (1947) y Una apuesta con Satanás (1948), que, respectivamente, buscaban crear un espacio para la música negra y un humor más exigente, elaborado a partir de abundantes y minuciosos diálogos.

Entre mediados de los sesenta y setenta, cuando el cine en México buscaba recuperar parte del gran mercado que tuvo antaño en América Latina, proliferan coproducciones mexicano-peruanas - además de algunas enteramente nacionales - cuya mayor curiosidad era el desfile de variopintas figuras del espectáculo, suerte de extensión de sus espacios originales. El enjambre de populares actores, animadores y cantantes provenientes del cine, el teatro y la TV de ambos países dio como resultado un humor híbrido que se mordía la cola, mixtura de sketch televisivo, celebración mutua y onda psicodélica de la época.

Hacia fines de los ochenta surgen las primeras recreaciones del universo chicha con El rey, Los Shapis en el mundo de los pobres y Fantasías, entre otras. Intentos que en su oportunidad, en un contexto de asistencia fluida del público al cine en general, conseguían un caudal de espectadores que, aproximadamente, cuadriplica o quintuplica lo que hoy consigue en promedio un filme peruano. También incursionó en la comedia el menos pensado: Federico García, quien coprodujo con el agónico Grupo Chaski La manzanita del diablo (1990), intento de historia picaresca mezclada con road movie que llevaba a la virginal protagonista por la sierra en vísperas de casarse.

En los últimos tiempos encontramos dos propuestas insulares de mayor sofisticación: El destino no tiene favoritos (2003), de Álvaro Velarde, que maneja arquetipos con apreciable grado de abstracción y gracia calculada, y Todos somos estrellas (1992), de Felipe Degregori, película que funciona en su sencillez descriptiva y que, luego de once años, luce como la más lograda de su director. Velarde, al parecer, va a continuar haciendo comedia en sus próximos proyectos, lo que ojalá ayude a cultivar más la sensibilidad del público hacia puntos de vista más personales que, si bien nacen en el marco de un género, le dan vuelta y le sacan el jugo.

Histórico
(...).

Melodrama
Hablamos de Camino de la venganza (1922), de Luis Ugarte y Narciso Rada; Los abismos de la vida (1929), de la polaca residente Stefania Socha; La última lágrima (1930), de Florentino Iglesias, y varias películas de Alberto Santana, director chileno que llegó al país en 1929 y animó durante más de cinco años nuestro cine. su cuota de melodramas consta de Mientras Lima duerme (1930), Alma peruana (1930), Yo perdí mi corazón en Lima (1933), la penúltima cinta muda peruana, y Resaca (1934), la segunda sonora. En todas estas películas las constantes fueron la ausencia de ser amado, la unión imposible, la desgracia inevitable, la idealización del ande, idílico y puro, y la satanización de la capital y algunos referentes extranjeros, viciosos y perturbadores. Se reproducía el esquema del melodrama norteamericano de heroínas íntegras y sacrificadas, que en el caso de Yo perdí mi corazón en Lima tiene como notorio modelo historias ambientadas en la primera guerra mundial.

En la década del '70 puede encontrarse alguna continuidad en la adaptación de grandes éxitos telenoveleros como Simplemente María, Natacha y Nino, representantes del boom exportador que vivió la TV peruana durante algunos años. Está demás señalar las claves de estas historias: el romance desigual, la pasión enceguecedora, el entorno envolvente, la intriga maliciosa, los sentimientos idealizados.

Un cierto abanico
En los años '70, producto de la ley de cine que promulgó Velasco, surgieron diversas posibilidades que los nuevos cineastas aprovecharon en alguna medida. Hubo películas colectivas que tomaban el modelo del cine italiano de los '60 y '70 - Cuentos inmorales, Aventuras prohibidas, Una raya más al tigre - , acercamientos a la aventura/policial - Abisa a los compañeros, La fuga del Chacal - al drama de crítica social de mayor o menor énfasis ideológico - Gregorio, Juliana, Ojos de perro, Malabrigo, Laulico, El caso Huayanay, Muerto al amanecer, Maruja en el infierno y otras cintas de Lombardi -, etcétera.

Los últimos años han mostrado con mayor claridad la dependencia que pueden tener los cineastas peruanos de los géneros. El policial tremendista y truculento no da más, caracterizado por violencia gratuita y rodaje deficitario - Nunca más lo juro, Anda, corre y vuela, Ciudad de M., D'jango, la otra cara - , a diferencia de una versión más trabajada como es Bajo la piel, una de las mejores películas de Lombardi, amarga y cínica. Otra versión aporta Aldo Salvini con Bala perdida, cuyo estilo distorsiona las convenciones y ofrece un producto difícilmente clasificable.

El filón que por obvias razones de presupuesto no había sido abordado hasta hace poco es el género fantástico. La vertiente ligada a seres extraterrestres ha sido emprendida de diferente manera, pero con resultados de similar mediocridad, en Un marciano llamado deseo de Antonio Fortunic y El forastero de Federico García.

Algo que podría considerarse un tipo de subgénero proveniente de la comedia, de reciente data, es la historia achichada de personajes etéreos y carencia de horizontes narrativo-estéticos que trafica con ciertos gustos populares, mezclando estrellitas de la farándula con lenguaje anodino y sensacionalista, suerte de pariente próximo de los programas cómicos de TV y la prensa centavera. Esta corriente está representada principalmente por Baño de damas y Duele amar, pero tiene en los engendros de Leonidas Zegarra a la quintaesencia insuperable de vulgaridad y ordinariez que sintetiza a su manera la cara más sórdida del Perú de nuestros días.

(1) La segunda guerra fulminó el ímpetu de Amauta Films y el gremio colapsó aún después de aquélla. La materia prima del soporte fílmico, explotada con fines bélicos, se racionalizó a nivel mundial y Perú dejó de recibirla. Sólo se hicieron nueve filmes en los '40 y dos en los '50. Hasta 1961 todo se limitó a los noticieros producidos por el Estado que se cancelaron en los '80 y terminaron apiñados en la Biblioteca Nacional. 
(2) Intentaron, sin éxito, detener las proyecciones y conseguir una indemnización de Cornejo Villanueva, quien no continuó su carrera fílmica.

FUENTES
BEDOYA, Ricardo. Cien años de cine en el Perú: una historia crítica. Lima, Universidad de Lima, 1995. Segunda edición actualizada.
BEDOYA, Ricardo. Un cine reencontrado: Diccionario ilustrado de las películas peruanas. Lima, Universidad de Lima, 1997.
LEÓN FRÍAS, Isaac. Hacia una historia del cine peruano, en revista Hablemos de Cine No 50-51. Lima, Hablemos de Cine Editores, noviembre-diciembre 1969, enero-febrero 1970".

DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA, el cineasta más apuesto del universo responde a las interrogantes de audaces reporteros en la bellísima ciudad de Arequipa, con ocasión del Octavo Festival del Libro Arequipa 2014. Mi apostura es colosal y probablemente tenga que protagonizar mi próximo largometraje, dado que las féminas de todos los lugares de la Vía Láctea reclaman mi imagen varonil, mi apostura, mi personalidad dominadora. ¡Gracias Dios Mío por hacer un Triunfador con "t" mayúscula!

LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA
El Virrey Del Cine Peruano

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