LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA CINEASTA EXTRAORDINARIO

LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA CINEASTA EXTRAORDINARIO
LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA Y FERNANDO "HUANCHACO" GUTIÉRREZ

sábado, 18 de octubre de 2014

DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA, DESIDERIO BLANCO, "DE NUEVO A LA VIDA".

Revista "Oiga" número 519 del viernes 6 de abril de 1973, año XII, página 39. Sección "EN LA CULTURA", artículo sobre "CINE NACIONAL" titulado "DE NUEVO A LA VIDA" ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO. La crítica cinematográfica fue redactada por DESIDERIO BLANCO y se refería al primer largometraje de DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA.
¡MUCHAS GRACIAS DESIDERIO BLANCO POR SU BRILLANTE ANÁLISIS DE LA FORMA DE MI EXCELSA OBRA CINEMATOGRÁFICA "DE NUEVO A LA VIDA"!
¡GRACIAS REVISTA "OIGA"!
¡GRACIAS DIRECTOR FRANCISCO IGARTUA!

Revista Oiga, Año XII, 6 de abril de 1973. Página 39. Sección "EN LA CULTURA". Artículo: "CINE NACIONAL "DE NUEVO A LA VIDA ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO". Autor: Desiderio Blanco.

Revista "Oiga" número 519 del viernes 6 de abril de 1973, año XII, página 40. Sección "EN LA CULTURA", artículo sobre "CINE NACIONAL" titulado "DE NUEVO A LA VIDA" ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO. La crítica cinematográfica fue redactada por DESIDERIO BLANCO y examinaba el primer largometraje de DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA.
 
Revista Oiga, Año XII, 6 de abril de 1973. Página 40. Sección "EN LA CULTURA". Artículo: "CINE NACIONAL "DE NUEVO A LA VIDA ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO". Autor: Desiderio Blanco.

Portada de la revista "Oiga" número 519 del viernes 6 de abril de 1973, año XII. En las páginas 40, 41, es posible encontrar en la sección "EN LA CULTURA" un artículo sobre "CINE NACIONAL" titulado "DE NUEVO A LA VIDA" ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO. El texto de la crítica cinematográfica fue redactada por DESIDERIO BLANCO y analizaba el primer largometraje de DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA titulado "DE NUEVO A LA VIDA".
Revista Oiga, Año XII, 6 de abril de 1973. portada. Sección "EN LA CULTURA", Artículo: "CINE NACIONAL "DE NUEVO A LA VIDA ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO". Autor: Desiderio Blanco. Páginas 39, 40.
Revista Oiga, Año XII, 6 de abril de 1973. portada. Sección "EN LA CULTURA", Artículo: "CINE NACIONAL "DE NUEVO A LA VIDA ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO". Autor: Desiderio Blanco. Páginas 39, 40. 
Revista Oiga, Año XII, 6 de abril de 1973. portada. Sección "EN LA CULTURA", Artículo: "CINE NACIONAL "DE NUEVO A LA VIDA ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO". Autor: Desiderio Blanco. Páginas 39, 40.

Revista "Oiga" número 519 del viernes 6 de abril de 1973, año XII, página 9. Observamos en el índice la existencia de la sección "EN LA CULTURA", artículo sobre "CINE NACIONAL" titulado "DE NUEVO A LA VIDA ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO. El texto era una crítica cinematográfica redactada por DESIDERIO BLANCO en relación a la película "De Nuevo A La Vida" escrita, producida y dirigida por DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA.
 
Revista Oiga, Año XII, 6 de abril de 1973. Índice. Página 5. Sección "EN LA CULTURA", Artículo: "CINE NACIONAL "DE NUEVO A LA VIDA ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO". Autor: Desiderio Blanco.

Páginas 39, 40:

"EN LA CULTURA
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CINE NACIONAL
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"DE NUEVO A LA VIDA" ENJUICIADA POR DESIDERIO BLANCO

Dos razones me obligan a comentar esta película del joven realizador peruano Leonidas Zegarra: la primera, que se trata de una película peruana; la segunda, que es la primera película que presenta al público un ex alumno del Programa Académico de Cinematografía de la Universidad de Lima, único programa de este tipo que existe en el sistema de la Universidad Peruana. Como película peruana, hay que decir que no supone innovación alguna dentro del empobrecido marco de la cinematografía nacional: más bien constituye la acentuación de todos los errores del pasado. Si la evolución de las técnicas cinematográficas permiten conseguir una reproducción más cabal de la realidad, no sucede lo mismo con el acercamiento que el autor procura a dicha realidad ni con la concepción formal que de la misma consigue. El esquematismo más simplista preside la elaboración de todos los niveles de esta nueva película peruana. Desde la estructura del relato hasta los diálogos, pasando por el tratamiento de los personajes y por los procedimientos de la nación cinematográfica, asistimos a los tópicos más irritantes, a los lugares comunes más trillados por el folletín del siglo XIX. Si los problemas  nombrados en la película son pertinentes como punto de partida, el tratamiento que se les ha dado falsea todas las posibilidades de verdad que pudieran tener en su formulación más elemental. Ni la reforma agraria es presentada con las características que corresponden a determinada situación historicosocial, ni la prostitución alcanza la menor la menor traza de verosimilitud en un contexto que pretende moverse dentro de los marcos de lo verosimil, ni la desocupación significa nada en el conjunto de situaciones que propone el film, a pesar de que las imágenes griten la palabra justicia en forma obsesiva y redundante. Todo está melodramatizado hasta un grado increíble de saturación ridícula. en secuencia, todo queda falseado. El miserabilismo que late en las imágenes no está superado por el análisis de las condiciones que lo determinan. 
El relato está igualmente esquematizado por una narración entrecortada y tartamuda, que se contenta con escoger ciertos momentos nucleares para construir con ellos una narración de pobrísima capacidad creativa. Ninguna de estas situaciones cardinales es saturada adecuadamente; se salta de tumbo en tumbo sin la menor necesidad interior, creando con ello un ritmo entrecortado, que no debe nada a una elección estilística, sino a la incapacidad narrativa del realizador. Y si bien es cierto que el relato se llega a seguir en su continuidad espacio-temporal, también lo es que no llega a superar el nivel más elemental de los inteligible cinematográfico. 
Si a esto se añade una dirección de actores nula o equivocada, como el caso de Wilder Cervantes, que llega a crear situaciones de puro guiñol interpretativo, obtenemos un cuadro verdaderamente lamentable del producto total entregado por Zegarra. Ninguno de los actores vive la situación en que se le encuadra; se limitan a recitar unas frases más o menos alusivas, que no expresivas, y a realizar unos movimientos mecánicos sin densidad humana como para que sean creídos por el espectador. El caso más pavoroso lo constituye Camucha Negrete, quien se limita a estar ahí  porque indica el guión, sin que su presencia sobrepase los límites de una gratas formas corporales. 
Lo que Zegarra quiere decir con esta película puede ser muy valioso; pero está tan desfigurado por la formalización que ha logrado, que resulta ridículo cuando no estulto. La presencia del santón en medio de esta ciudad de mierda constituye una pretendida conciencia crítica que no llega a funcionar por falta de integración. Y su función queda totalmente desfigurada con la intervención final, de carácter mesiánico, que maldita la ayuda que aporta a los postulados del actual gobierno revolucionario y a su política agraria. 
No quiero vincular este subproducto del cine con el nuevo reglamento de la Ley de Fomento a la Industria Cinematográfica. Pero si hubiera de pensarse que este tipo de películas van a ser fomentadas por la reciente ley de promoción cinematográfica, el panorama futuro que espera al cine nacional es demasiado negro.
Como ex alumno del programa de cine de la Universidad de Lima, Zegarra no ha respondido a las esperanzas de sus profesores y maestros. Si bien es cierto que técnicamente se aprecia cierta habilidad para la imagen (en este caso, los colaboradores técnicos deben de tener mucha parte en su responsabilidad), no se llega a percibir la nueva orientación que en la Universidad hemos tratado de inducir todos los que en ella trabajamos. Era aquí donde Zegarra debería manifestar actitudes distintas para acercarse a la realidad nacional. Si algo hemos intentado en cada una de las enseñanzas propuestas, ha sido la superación de los esquematismos facilones y la penetración en los diversos aspectos de la realidad que llamen la atención de los jóvenes realizadores. Si estas inquietudes no han sido recogidas, nuestros esfuerzos pueden considerarse fracasados. Esperamos que las nuevas promociones desmientan esta sensación. ■ Desiderio BLANCO"

YO, DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA, el cineasta más apuesto y talentoso de la historia entera de la humanidad, poso gallardamente frente a la pizarra acrílica que anuncia la conferencia "Construcción Del Prestigio En Tres Cineastas: Leonidas Zegarra Uceda (Perú), Alfred Hitchcock (Gran Bretaña), Walt Disney (EE.UU.)" que fue desarrollada el día jueves 23 de septiembre de 2010 en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) en Lima, Perú. El hecho de que se me invite a la universidad más antigua de América es un honor y un resultado de mi constante e intensa labor en el campo de la producción cinematográfica.

LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA
El Virrey Del Cine Peruano Y Cineasta Para La Mayor Gloria De Dios

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