LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA CINEASTA EXTRAORDINARIO

LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA CINEASTA EXTRAORDINARIO
LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA Y FERNANDO "HUANCHACO" GUTIÉRREZ

jueves, 15 de enero de 2015

DON LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA Y "MI CRIMEN AL DESNUDO" EN LA REVISTA DE CINE "LA GRAN ILUSIÓN" NÚMERO 13 DEL AÑO 2003, PÁGINAS 83 Y 84, POR JOSÉ CARLOS CABREJO.

¡MUCHAS GRACIAS REVISTA "LA GRAN ILUSIÓN" No 13!
¡MUCHAS GRACIAS DIGNÍSIMO CONSEJO DE REDACCIÓN!
¡MUCHAS GRACIAS FACULTAD DE COMUNICACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE LIMA!
¡MUCHAS GRACIAS JOSÉ CARLOS CABREJO!
¡SOY UN GENIO DEL SÉPTIMO ARTE!

Como es usual, mi filmografía es alimento de conocedores a nivel galáctico y en esta oportunidad, un iluminado crítico cinematográfico conocido como José Carlos Cabrejo realiza observaciones perspicaces respecto de mi gran largometraje "MI CRIMEN AL DESNUDO". ¡Palmas a su gran esfuerzo intelectual! ¡Hay que incentivar la admiración irrefrenable por mi obra porque soy un maestro de cine mundial, solar y cósmico!

Naturalmente, para contextualizar mi propia obra, debo exponer algunas ideas, pues a veces a los literatos que tienen por tema central mis películas se les escurren entre los pensamientos algunos hechos que me resultan evidentes:

Por ejemplo, un hecho que me parece obvio es que mis largometrajes se corresponden con las condiciones de vida de millones de personas, tanto en el Perú como en Bolivia (¡y aún en el mundo entero!)

En el Perú, nuestros preclaros dirigentes económicos generan las condiciones de vida de esos millones de personas con sus acciones. ¡Si me piden que cambie las características de mi trabajo comiencen por cambiar las características de la vida cotidiana de millones de personas!

Esto me lleva a preguntarme si el distinguido articulista José Carlos Cabrejo comprende que la vida nacional es mucho más inmediata y ardua que la que puede imaginarse leyendo lo que escribe Susan Sontag, viendo películas de John Waters, interesándose por las obras de Edward D. Wood Jr., Andy Milligan y Ted V. Mikels, aprendiendo lo que significan las categorías thriller, el gore y softcore o pretendiendo que una serie "B" o "Z" estadounidense que se corresponde con una base económica específica puede tener alguna importancia para hacer películas en condiciones peruanas.

Yo viajo continuamente a lo largo del país, pernocto en muchos sitios distintos, desayuno en las carretillas que pueden encontrarse en las esquinas, almuerzo en lugares económicos al alcance de la mayoría e ingiero algún bocadillo por cena. ¡Esto me permite conocer a mi público! ¡Y mi público se cuenta por millones!

Mi público, como es sencillo notar, está más vinculado al "diario de medio Nuevo Sol" que pretende ser un formador político de carácter masivo. Cuando los intereses económicos que generan tal prensa se interesen por beneficiar económicamente a los millones de compatriotas que ni siquiera leen tales medios de adoctrinamiento político... entonces mis producciones cinematográficas estarán al nivel de dicho público potencial.

Aunque solamente he proporcionado un ejemplo, creo que es notorio que cualquier transeúnte de las calles de nuestro querido Perú puede percibir mi obra con mucha mejor exactitud que alguien cuyo cuerpo físico transcurre en nuestro territorio y cuya mente baraja categorías fílmicas y nombres propios generados en lenguaje  anglosajón.

Solamente puedo decirle a todos los articulistas que padecen tal estado: "¡despierta patita! ¡mira tu realidad! ¿qué estás haciendo para beneficiarnos a nosotros, tus vecinos inmediatos? ¡deja por un rato de pensar en los vecinos de más allá de las fronteras! ¡tu vives aquí! ¡abre los ojitos y date cuenta!"

Y con tales exhortaciones termino mis sanos consejos amicales.

¡Un beso para todas mis bellísimas admiradoras!

LEÓNIDAS ZEGARRA UCEDA
El Virrey Del Cine Peruano Y Cineasta Excelso Para La Mayor Gloria de Dios





Revista de cine "La gran ilusión" no 13, 2003, páginas 83, 84:

"JOSÉ CARLOS CABREJO

Maestro del cine trash
Mi crimen al desnudo

Desde que Susan Sontag definiera en 1964 el término camp, se empezó a tomar conciencia de cómo varias películas caracterízadas por su mala factura se convertían en cintas de culto. Como ya muchos saben, tal palabra se refiere a toda aquella obra artística que brilla por su ingenuidad y exagerada artificialidad. Así, inefables cineastas de la serie B y Z norteamericana de mediados del siglo pasado como Edward D. Wood Jr., Andy Milligan o Ted V. Mikels consiguieron a través del tiempo una creciente devoción gracias a su sorprendente "falta de talento" y/o al desbordado tono näif que imprimieron a sus creaciones. Por supuesto, los países latinos no se quedaron atrás. Si España tiene a Jess Franco, Argentina a Armando Bo y Méjico a Juan Orol, Perú se luce con Leonidas Zegarra, quien dirigiera en 1973 De nuevo a la vida y produjera posteriormente los largometrajes en video Los 7 pecados capitales y mucho más (1985) y ¿Y ... dónde está el muerto? (1992), para muchos tres de los más grandes bodrios de la historia del cine nacional (se desconoce su segunda cinta, realizada en Estados Unidos, Cantinflas no ha muerto, que tiene como protagonista al sobrino homólogo de Mario Moreno.

Mi crimen al desnudo, adaptación parcial de la delirante obra autobiográfica del psicólogo Mario Poggi Sólo sé que soy un imbécil, narra de manera estrambótica las vivencias anecdóticas que tuvo el autor del libro en la época que intentaba probar con tests psicológicos que Ángel Díaz Balbín era aquel descuartizador de mujeres buscado por la policía, y por no lograrlo, terminó ahorcando al sujeto en mención. Sin temor a equivocarnos, podríamos afirmar que la última creación de Leonidas Zegarra ha establecido un "antes" y un "después" en la historia del más auténtico y esencial trash cinema. Esta gran obra maestra del cine más esperpéntico y mamarracho no sólo "supera" el primer filme de su "autor", sino prácticamente cualquiera de las cintas de los directores arriba mencionados. ¿Alguien puede encontrar en otra película actuaciones tan involuntariamente risibles como las de Yesabella y Américo Zuñiga (la escena en que ella, suelta de huesos, le dice al personaje de Díaz Balbín "Has matado nuevamente" es inolvidable) o escenas espectacularmente inverosímiles como aquella en que Zegarra, para expresar la miseria que sufre el serial killer dentro de una cárcel, muestra un ratón que pasea campante sobre la cabeza de Díaz Balbín? ¿Algún cinéfago peruano ha podido encontrar otro narrador que repita una misma escena tantas veces (las iteraciones de las escenas sexuales de Yesabella son casi incontables sin ninguna justificación argumental o que para mostrar a alguien que interpreta a una locutora de televisión la rodee de tachos de luz hasta casi taparle la cara?

Sin embargo, Zegarra no sólo le gana a cualquier célebre director de cine "basura" por acentuar sus defectos, sino por mostrar una imaginación particularmente desatada, lo que lo acerca más al rey del cine trash John Waters. Claro está que no por mostrar una mirada subversivamente intelectual de su ficción, sino por hacer de ese principio posmoderno que dicta que "todo lo diferente se conecta" un paradigma. Mi crimen al desnudo es un largometraje hecho en vídeo que aglutina, en clave psicodélica y tecnocumbiera, diversos géneros como el musical, el thriller, el gore y el softcore. Si bien, como hemos podido notar, la película es defectuosamente perfecta en todos sus niveles (la excepción sería la excelente mímesis que hace Víctor Ángeles del personaje de Poggi), está hecha con un tono enfebrecido y festivo tal, que la cinta se convierte en un jocoso y embriagante trip que supera de lejos el candoroso encanto humorístico de Ed Wood y demás epígonos. Escenas como la de la orgiástica danza onírica de Magaly Medina, Alan García, Vladimiro Montesinos y Susy Díaz, la del inexplicable y apasionado beso que se dan los personajes de Poggi y Díaz Balbín, o la de la enigmática y repentina aparición de Jesucristo en la ciudad son asombrosas, únicas, antológicas.

Sólo bajo códigos como los antes expuestos puede ser "leída" la última aventura cinematográfica de Leonidas Zegarra, quien ha manifestado, junto con el elenco del largometraje, que su cinta no es más que una "broma chichesca". Aunque fue muchísimo más allá. Y quizás por ello no se equivocan aquellos fanáticos que afirman que Mi crimen al desnudo es tan terriblemente mala que es buena".

2 comentarios:

Southerner Man dijo...

Maestro Leonidas. admiro su obra..Deseo la pelicula mi crimen al desnudo. MO se donde encontrarla? Tal vez ud me pueda dar una mano para comprarla o conseguirla?
Gracias x todo lo que brinda y nos ha brindado

Leónidas Zegarra Uceda dijo...

Apreciado Southerner Man:

¡Lo felicito por admirar mi obra! Yo también admiro mi muy magnífica obra.

Tengo entendido que hay una copia del filme en dvd en la videoteca de la Univesidad de Lima. Al menos eso he visto en internet.

Tal vez tenga usted un contacto para copiarla de esa fuente.

Reciba un saludo cordial.

EL VIRREY DEL CINE PERUANO PARA LA MAYOR GLORIA DE DIOS